domingo, 23 de agosto de 2015

Dónde vas, Alfonso XII (1959)

 
 
Día de estreno (16-2-1959) Día critica (17-2-1959)

Lo que más gratamente nos ha sorprendido en este film, uno de los más brillantes que ha producido España en los últimos años, es la armonía y la gracia con que se asocian y complementan todos sus elementos. A la sugestiva y seductora trama —extraída, como es sabido, da la comedia de Juan Ignacio Luca de Tena, de igual título— ha correspondido una dirección inteligente y rica de recursos, unos intérpretes que encajan a maravilla en sus papeles y un equipo técnico excepcionalmente dotado de medios de expresión. A la excelencia de estos elementos era natural que correspondiese la excelencia de producto. «¿Dónde vas, Alfonso Xll?» es un film del que se puedo, decir que ha sido logrado en todos sus aspectos. En líneas ¿generales? la cinta sigue la traza, de la pieza teatral que es un autentico álbum de estampas, animado por un romancillo poético y gentil, que recoge el palpitar de España en uno de los momentos de su historia más densamente cargados de emoción. Aparte la linea y la estructura, la película conserva la totalidad de los personajes que animan la comedia, y la casi totalidad de los diálogos, celebrados y aplaudidos en su brillante paso por la escena. En tales condiciones, se comprende que no debió ser tarea demasiado difícil hacer de una trama tan nutrida de sustancioso contenido un excelente film. Ha bastado que el cine prestara al emotivo romance de amor de Alfonso XII, sus vastas posibilidades, técnicas y plásticas para lograr el intento bellamente. Con la habilidad que tiene acreditada en tantos otros films, como «La Violetera», por ejemplo, Luis César Amadori ha sabido aprovechar al máximo los atractivos que le ofrecían el argumento y el ambiente. La España del siglo XIX, con todo lo que había en ella de exaltación apasionada y de hechizo poético, revive palpitante y real en la pantalla, entre evocaciones entrañables. Vemos desfilar a Isabel II, la reina castiza, a Cánovas, al marqués de Alcañices, a Juan Ignacio Escobar, al duque de Montpensier, a la infanta Luisa Fernanda... Figuras todas ellas de un ayer agitado y trémulo, pero impregnado de un suave hechizo y una pasión romántica que les redime dé sus limitaciones y de sus errores, si es que los tuvieron. Conjugando la fantasía y la realidad, lo biográfico y lo poético, el director del film hace aflorar de este mundo pretérito la gracia pura y ardiente del idilio del rey, en torno al cual se centra la película; un idilio de dos almas jóvenes a las que aureolaba la realeza, pero a las que puso su contrapunto el infortunio. En su aspecto técnico y artístico, «¿Dónde vas, Alfonso XII?» es, lo repetimos, un film muy bien logrado. Los aciertos fotográficos son extraordinarios. Hay momentos, como la entrada del rey en Madrid, de vuelta del destierro, de suma fuerza plástica y de una espectacularidad excepcionales. Como son también extraordinarias las secuencias que tienen por fondo de su acción La Granja y Aranjuez, y aquellas otras rodadas en interiores suntuosos y brillantes, densamente evocadores, como el Palacio de Oriente. La interpretación que han dado a sus papeles respectivos Vicente Parra y Paquita Rico han estado a la altura de las excelencias de la cinta. Paquita Rico está verdaderamente magnífica en la dulce y cándida figura de doña Mercedes de Orleáns, la reina casi niña, muerta en pleno idilio, a la que España amó tan tiernamente. La joven actriz se produce con una flexibilidad de recursos sorprendente. Vicente Parra fue a su vez, un Alfonso XII de desbordante simpatía. El personaje posee, sin duda, un atrayente encanto, pero Vicente Parra lo ha enriquecido con su fina prestancia y su aire adolescente, su espontánea naturalidad y el vigor de su arte, cada vez más cristalizado y depurado. En el nutrido reparto se destacan también con brillantez Mercedes Vecino, en el papel de Isabel II, Félix Dafauce, en el de «Cánovas», y Tomás Blanco, en el de «marqués de Alcañices». Anotemos finalmente que el Eastmancolor es excelente, y que Guillermo Cases ha compuesto varias canciones bellamente expresivas. Al estreno de la película, que tuvo efecto anoche, asistieron los principales intérpretes de la misma Vicente Parra, Paquita Rico, Mercedes Vecino y Lucía Prado, a los cuales la numerosa concurrencia que llenaba la sala recibió una gran ovación cuando comparecieron en el escenario. El popular e inteligente locutor Federico Gallo sometió a dichas figuras cinematográficas a un divertido y simpático interrogatorio sobre las peculiaridades de su carrera artística, así como sobre la película que acababa de ser proyectada. El público siguió este interrogatorio con interés vivísimo y aplaudió al final calurosamente a los populares artistas y a su interrogador. — A. MARTÍNEZ TOMAS.





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