Día
de estreno (5-10-1971) Día critica (8-10-1971)
El
éxito de “EI último cuplé” no ha sido olvidado, pese a los
años transcurridos por Sara Montiel, Aquel inesperado triunfo
permitió comprobar una vez más el amplio campo comercia que se
ofrecía a través de un cine popular, hábilmente prestigiado por
los medios técnicos. Lo dicho anteriormente sirve sólo para indicar
que entre El último cuplé y Varietés existe un paralelismo
evidente. Pero, si aquella producción tuvo a su favor la
originalidad de su peculiar enfoque la que se presenta ahora ha
buscado, teniendo en cuenta las tendencias actuales de las
preferencias del público, aprovechar una lección, que perecía
olvidada. Varietés tiene, a nuestro parecer, asegurado un éxito
multitudinario. Conviene aclarar, no obstante, que ambos experimentos
cinematográficos sólo son posibles cuanto se cuenta con una actriz
de la acusada personalidad, cálida voz, y atractivo físico de Sara
Montiel. Sin ella como único protagonista auténtico el propósito
no hubiera tenido resultado ya la primera vez que se ensayó, Con
ella se justificará el favor popular que obtenga Varietés. La
película ha sido escrita y dirigida por Juan Antonio Bardem que aquí
pasa, acaso ya sin retroceso posible, el Rubicán del cine
supercomercial para dejar atrás las inquietudes y a veces brillantes
muestras de talento que nos dejo en Muerte de un ciclista, Cómicos y
especialmente en Calle Mayor. Naturalmente, en el caso que nos ocupa,
las dotes del otrora brillante director han quedado considerablemente
condicionadas al propósito de satisfacer los gustos de multitudes
con epidérmicas inquietudes. <Varietés» es una película que
pretende evocar los ambientes del espectáculo escenificado en los
años treinta. Un pequeño universo que ha sido cuidadosamente
recortado para que de él emerjan con relieve especial el arte
particularísimo de Sara Montiel como cantante de voz sensual; de
atractivos realzados en color por una cámara muy hábilmente
manejada con unos primeros planos de la actriz debidos al operador
francés Chrisian Matras. El tandem Bardem-Sara Montiel ha
desarrollado una historia de fuerte tensión sentimental, potenciada
en algunos momentos por una nada desdeñable carga erótica y
salpicada por el sinfin de canciones de la época, picantes unas y
lacrimosas otras, aderezada varias por el maestro García Segura. El
relato de una actriz de segunda fila que aspira a ser la estrella
principal de su elenco está contado con amenidad aunque siempre a
tono con las exigencias de trivialidad que se imponen para no fatigar
al espectador amante de estas aventuras. Ello se consigue plenamente.
La mayoría del público sale satisfecho aunque no faltan algunos que
no logran conmoverse adecuadamente. Sara Montiel, realzada además
por el prestigio que conserva el nombre de Bardem, obtiene un nuevo y
rotundo éxito. Contribuyen eficazmente a la buena acogida que tiene
el filme Vicente Parra, Trini Alonso, José M. Mompin y demás
componentes del elenco. — J. PEDRET MUNTAÑOLA
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